Un año ha pasado, y en todo ese tiempo han pasado muchas cosas.
Unas situaciones cambiaron, persisten los sentimientos.
Nuevas personas, viejas amistades, lugares, sabores, experiencias.
La vida nos trata igual, no nos ha movido de lugar, aunque si de compañías.
Despiertas radiante cada día y no recuerdas, no sabes que hoy se cumple un año, que el tiempo pase y se cumplan cosas ya no es relevante en tu vida.
Sigo esperando que todo mejore, que el plan divino siga su marcha, que como tantas veces me dijiste, todo esté bien.
Santizo
Ansioso. Aprendiz de todo un poco. Inconformista. Corrijo faltas ortográficas a diestra y siniestra. Fui actor de teatro. No sé qué hacer con mi vida.
martes, 22 de mayo de 2018
jueves, 12 de abril de 2018
Me dices que has cambiado, pero no has cambiado nada. Te sigues enojando por las mismas trivialidades, y yo sigo sufriendo por ellas. Sonríes, sarcástica, nunca te ha importado lastimar a quien te hace enojar. Me dices que debo seguir con mi vida y no me dices cómo, yo no lo sé, no existen fórmulas mágicas.
Tus palabras son heridas cortantes, tu vida un aparente cuento de hadas.
Me hundo.
Desespero. Te extraño.
Ya no me necesitas, cumplí con mi función de darte ánimos y aliento, darte atención cuando nadie te la daba.
Pero yo te necesito, aunque me lastimes, aunque tus palabras hieran, aunque tu vida solo tenga que ver conmigo por lástima.
Miles de cosas que quisiera decir, gritar, sacar de mi pecho cuando más me oprimen.
Y decides irte, porque es lo mejor para ti.
Pagar mis culpas nunca ha sido tan doloroso.
sábado, 16 de diciembre de 2017
El mundo puede ser un lugar cruel, cuatro paredes aplastándote, gente conspirando en tu contra, la belleza se opaca por las guerras, la música no llega a los oídos adecuados, no trascendés, no vivís, te detenés en donde crees estar bien, no tomás riesgos, esperas algo que no sabes que es, crees que pasarán cosas que nunca pasan, te sentís triste, vacío, ingenuo -quizás-, sentís como llora tu corazón, como a tus pulmones les falta aire, como la vida se apaga lentamente como una vela encendida en medio de la oscuridad, inerte, silenciosa, tratas de iluminar pero es todo temporal, te apagás, te extinguís, te vas, dejas de sufrir, dejas de llorar, el aire ya no es necesario, a donde sea que vayas ya no hay aire, ya no hay rencor, ya no hay dolor.
viernes, 15 de diciembre de 2017
La lucha contra el dolor es constante, de todos los días. Ha mejorado con el tiempo, no es como cuando recién empezó, pero persiste, y jode mucho.
La ansiedad es lo peor de todo, y quizás aburra con mencionarla tanto, pero es real, puedo sentirla, afecta, arruina o casi arruina muchas cosas que quiero hacer.
Salís a la calle y te das cuenta que cada persona lleva consigo un problema, una angustia, alguna pena, principalmente en estas fechas en las que hay que dar, en las que casi es una obligación adornar, comprar tamales y uvas, los niños no entienden que las billeteras no son cajeros automáticos y hacen berrinches, deudas, créditos, un señor ganando un extra vestido de rojo con barba blanca, música a todo volumen promocionando cualquier gasto tonto... la época.
Personalmente, que me regalen un abrazo, que me digan alguna palabra de aliento, que te hagan sentir querido, vale más que cualquier cosa tangible, es un regalo mucho más especial y duradero.
La ansiedad es lo peor de todo, y quizás aburra con mencionarla tanto, pero es real, puedo sentirla, afecta, arruina o casi arruina muchas cosas que quiero hacer.
Salís a la calle y te das cuenta que cada persona lleva consigo un problema, una angustia, alguna pena, principalmente en estas fechas en las que hay que dar, en las que casi es una obligación adornar, comprar tamales y uvas, los niños no entienden que las billeteras no son cajeros automáticos y hacen berrinches, deudas, créditos, un señor ganando un extra vestido de rojo con barba blanca, música a todo volumen promocionando cualquier gasto tonto... la época.
Personalmente, que me regalen un abrazo, que me digan alguna palabra de aliento, que te hagan sentir querido, vale más que cualquier cosa tangible, es un regalo mucho más especial y duradero.
miércoles, 13 de diciembre de 2017
11:36
Lo peor de la soledad es que te muestra a las personas tal y como son, una mala compañía, una compañía compromisoria, una compañía inexistente.
11:36 pm y busco cómo pasar el tiempo, planeo el día de mañana, espero que sea mejor que hoy.
Pesimismo.
Música a la que ya le pongo atención a lo que me dice, ideas que no terminan de materializarse, estruendo de pensamientos que me carcomen por dentro.
¿Y tú donde estás?
Bien de día y mal de noche, el desvelo nunca ha sido algo bueno. Quisiera dormir con la facilidad que tienen todos, pero me tomé una taza de café, y pienso en ti, y con eso tengo para varias horas con los ojos abiertos.
Mi cuerpo frío, mis labios inseguros quieren los tuyos, ¿será buena idea?
11:36 pm y busco cómo pasar el tiempo, planeo el día de mañana, espero que sea mejor que hoy.
Pesimismo.
Música a la que ya le pongo atención a lo que me dice, ideas que no terminan de materializarse, estruendo de pensamientos que me carcomen por dentro.
¿Y tú donde estás?
Bien de día y mal de noche, el desvelo nunca ha sido algo bueno. Quisiera dormir con la facilidad que tienen todos, pero me tomé una taza de café, y pienso en ti, y con eso tengo para varias horas con los ojos abiertos.
Mi cuerpo frío, mis labios inseguros quieren los tuyos, ¿será buena idea?
lunes, 11 de diciembre de 2017
La mayoría de las veces que te escribo, tienen una excusa detrás, excusa que disfraza mi ansiedad y mis ganas de saber de ti, de saber que estas bien del otro lado, donde y con quien estés.
Seis meses y medio y yo sigo pasándola mal, pensando de más, explotando de tanto en tanto. ¿Qué haces? ¿Cómo estás? ¿No me extrañas? ¿No me has extrañado en este tiempo que el maldito destino decidió que te alejaras de mí y fueras feliz en otro rumbo, en otros brazos, en otro camino?
Has cambiado, si, y no hace las cosas más fáciles, tampoco que busque excusas estúpidas para hablarte, ni que hablemos, o que nos veamos a altas horas de la noche en la oscuridad de tu habitación.
Son mis ganas de querer complicar las cosas, para ambos, de no ser felices como deberíamos, como merecemos.
Seis meses y medio y yo sigo pasándola mal, pensando de más, explotando de tanto en tanto. ¿Qué haces? ¿Cómo estás? ¿No me extrañas? ¿No me has extrañado en este tiempo que el maldito destino decidió que te alejaras de mí y fueras feliz en otro rumbo, en otros brazos, en otro camino?
Has cambiado, si, y no hace las cosas más fáciles, tampoco que busque excusas estúpidas para hablarte, ni que hablemos, o que nos veamos a altas horas de la noche en la oscuridad de tu habitación.
Son mis ganas de querer complicar las cosas, para ambos, de no ser felices como deberíamos, como merecemos.
domingo, 10 de diciembre de 2017
-I-
Una pregunta difícil de responder para mi ha sido siempre respecto a mí mismo. En una entrevista me pidieron describirme y casi entré en pánico. Yo soy una persona complicada, de gustos raros, no me gustan muchas cosas, me gusta lo que a muy pocos le puede gustar, y no lo escondo. Soy muy lleno de mierdas, no me gusta el pescado ni nada que venga del mar, odio el reguetón, la banda y la bachata, no tengo nada color rosa, ya no me gusta ver televisión, mucha gente me cae mal solo con verla, no saludo en la calle, soy antisocial, mi familia me desespera, detesto el bullicio, los desfiles, las aglomeraciones, los perros chihuahua y a mi dentista.
En contraparte, adoro viajar (excepto a la capital), la comida china (excepto el pescado), la ropa negra, los chapulines, la música con sentido y corazón, las cosas simples, conversar, los abrazos, los besos inesperados, los buenos libros y cualquier lectura interesante, caminar, mojarme bajo la lluvia, El Demonio de Tazmania, el café espeso y las películas que te dejan pensando.
Este año fue de aprendizaje, lecciones que llegaron a mi vida a darle un vuelco a mi zona de confort. Mi zona de confort siempre fue ella, y ahora ya no está. Y con ella se fue todo lo que mi familia y yo dábamos por sentado: que estaría siempre con ella, a pesar de todo, que saldríamos de cada problema como siempre lo hacíamos, ignorándolo, dejándolo pasar, olvidándolo... a la fecha aun no sé qué hacer para ignorar, dejar pasar y olvidar este vacío que dejaste, se suponía que el tiempo ayudaría y aunque lo ha hecho, aun falta demasiado.
No tengo idea qué haré con mi vida, no sé qué pasará con mi trabajo en un futuro cuando sea completamente obsoleto, no sé qué pasará conmigo, si podré graduarme, si podré ser tan feliz como con ella, si podré sobresalir, si podré escribir un libro, si aprenderé a tocar guitarra, si dejaré de ser la persona odiosa, contradictoria y estresante que soy y mejoraré.
Soy una persona con sueños, con ambiciones, con deseos, quiero ir a Europa, quiero ver a Coldplay, quiero una Rav4, quiero ser una persona segura, sin miedos, sin temor de hacer las cosas pensando en todo lo que podría salir mal, quiero dejar atrás la ansiedad, quiero dejar de quejarme, quiero tantas cosas, la quiero a ella y no se da cuenta, quiero empezar de nuevo y no me atrevo.
Debería ir paso a paso, dejar atrás definitivamente lo que me ha quitado tanto en la vida, avanzar, seguir adelante, motivarme de alguna manera pero que no sea temporal, hacer las cosas, PERDER EL MIEDO. Salí de la zona de confort (ella), y caí en otra, la de no hacer nada, la de solo esperar, la de insistir con lo mismo, la de sentirme mal cuando no salen las cosas como espero a pesar que sé que estoy haciéndolo mal.
Dejé la terapia, ya no puedo pagarla, me quise suicidar, y no me animé, quise estudiar, y fallé (otra vez), quería escribir algunas ideas aquí, y las olvidé, y escribí todo esto, aun sin saber por qué o para qué.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)