martes, 22 de mayo de 2018

365

Un año ha pasado, y en todo ese tiempo han pasado muchas cosas.

Unas situaciones cambiaron, persisten los sentimientos.

Nuevas personas, viejas amistades, lugares, sabores, experiencias.

La vida nos trata igual, no nos ha movido de lugar, aunque si de compañías.

Despiertas radiante cada día y no recuerdas, no sabes que hoy se cumple un año, que el tiempo pase y se cumplan cosas ya no es relevante en tu vida.

Sigo esperando que todo mejore, que el plan divino siga su marcha, que como tantas veces me dijiste, todo esté bien.

jueves, 12 de abril de 2018

Me dices que has cambiado, pero no has cambiado nada. Te sigues enojando por las mismas trivialidades, y yo sigo sufriendo por ellas. Sonríes, sarcástica, nunca te ha importado lastimar a quien te hace enojar. Me dices que debo seguir con mi vida y no me dices cómo, yo no lo sé, no existen fórmulas mágicas. 

Tus palabras son heridas cortantes, tu vida un aparente cuento de hadas. 

Me hundo.

Desespero. Te extraño.

Ya no me necesitas, cumplí con mi función de darte ánimos y aliento, darte atención cuando nadie te la daba.

Pero yo te necesito, aunque me lastimes, aunque tus palabras hieran, aunque tu vida solo tenga que ver conmigo por lástima.

Miles de cosas que quisiera decir, gritar, sacar de mi pecho cuando más me oprimen.

Y decides irte, porque es lo mejor para ti.

Pagar mis culpas nunca ha sido tan doloroso.