Tus palabras son heridas cortantes, tu vida un aparente cuento de hadas.
Me hundo.
Desespero. Te extraño.
Ya no me necesitas, cumplí con mi función de darte ánimos y aliento, darte atención cuando nadie te la daba.
Pero yo te necesito, aunque me lastimes, aunque tus palabras hieran, aunque tu vida solo tenga que ver conmigo por lástima.
Miles de cosas que quisiera decir, gritar, sacar de mi pecho cuando más me oprimen.
Y decides irte, porque es lo mejor para ti.
Pagar mis culpas nunca ha sido tan doloroso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario